30.5.10

Primer Capítulo: ¡Ayer, Hoy y Mañana!


¿Cómo empezar a contar tu vida? Es difícil y aun más cuando tienes 21 años, y ¿Por qué contarla?, contarla, porque lo que hago y seguiré haciendo, es vivir, vivir intensamente como siempre lo repito, acaso piensan que no tengo nada que escribir o no tengo nada más que hacer, pues no es así. Una huella en el alma, es un buen punto de partida, una voz que ya no escuchas, una voz que extrañas…esa voz anhelas cerca a tu oído, aquella voz que escuche, extrañe, la busque y hoy la encontré…

¿Ella?, silencio, ese será su nombre, ¿edad? 21 y unos meses más que él. ¿El?, alegría, ese será su nombre, ¿por qué?, porque es la alegría que necesita silencio para gritar, llorar y para crecer con él o sin él. Silencio acompañó y acompaña gran parte de la vida de alegría, de repente este no es un cuento que te haga soñar, pero si la vida junto a silencio y alegría para crecer, entonces alegría con silencio quiere aprender.

Silencio fue una chica muy tímida, de repente lo sigue siendo, han muchas cosas que han cambiado en el ella, desde su cara, hasta sus piernas, pero lo nunca cambia es esa hermosa sonrisa, derrocha dulzura por donde vaya, conquistando a más de uno sin que se dé cuenta. En algún momento alegría se cruzo en el camino de silencio, siendo grandes amigos, su siendo si primera grande ilusión de alegría. Irónicamente alegría sonreía cuando descubrió que no podría volver ser mas ya su amigo, ya que este, estaba enamorado…

Alegría: Hola, ¿puedo conversar contigo?
Silencio: ¿Que estamos haciendo? xD
Alegría: Claro, claro, pero me refería a que si…
Silencio: si, si, dime ¿qué paso?
Totalmente ruborizado, atino a sacar toda valentía, demostrando ser un hombre enano, al lado de ella x)!.

Alegría: ¡Lo que pasa es que me gustas y quisiera ser tu enamorado!
Se lo que piensan, alegría es un mandado de mierda, pero no es así, actuó como niño, pues que podría hacer, el era un niño. Silencio, más que avergonzada y sorprendida, estaba aterrada, ese amigo que consideraba ella, la veía con otros ojos, la de niño embobado.

Silencio: ¿cómo? (sorprendida literalmente)
Alegría: No sé como paso, ¿piénsalo si?
Silencio: Hablamos en otro momento, ya me voy, chau.
Alegría: chau, cuídate.
Ese momento para alegría fue único, ya que silencio al cabo de unos días formo a ser parte de su vida, esa vida tan chica, como su tamaño, como sabrán, así como empezaron, terminaron, apenas paso solo 1 semana y días, y terminaron sin decir nada, ya que era muy monótono y él no sabía nada de cómo tener una “amiguita especial”.

Lo único que recuerda alegría, lo loquito y feliz que fue a su lado, con miradas de esquina a esquina y escondiéndose uno del otro. Sin pensar iba a marcar gran parte de su vida. Pasaron los años, Alegría miro otros rumbos, ambos crecieron y sin saber mucho o poco, se volvieron a ver. Las cosas eran distintas, ella con otra persona y el simplemente esperándola.

Volvió a ser amigo de Silencio, pasaron los años, Alegría, se enamoro de nuevo, todo termino y se nuevo todo termino en monotonía. Ya casi terminaba el año, cuando Alegría, se sentía mal por alguna extraña razón, Silencio sin mucho interés, volvió hacer la buena amiga como aquella vez de niños fueron, más maduros y con objetivos claros, un grupo de chicas y chicos formaron un entorno agradable y unido, al menos por un tiempo.
Alegría cumplía años y una mala noticia llego en peor momento, su vida corría peligro. El tiempo pasó, misteriosa como ella misma, angustiante como la vida misma, con mucha confusión y valor acepto lo que le paso y contarlo era la opción. A su grupo tuvo que acudí, para desfallecer en llanto, no físico si no interno, ya que la vida se le estaba consumiendo. Cuando supieron muchos se atemorizaron, otros lo lamentaron y solo abrazaron, pero ella, Silencio, solo estuvo callada, tal vez esperando el momento oportuno…
Silencio: ¡Espera!
Alegría: ¿qué paso?
Silencio: Cuídate mucho
Silencio atino abrazarlo de manera tan cálida, como ella misma, tan linda como su sonrisa y tan tierna como su mirada, mientras tanto Alegría sentía una extraña felicidad, como cuando se enamoro de ella o como aquella vez que expreso en un muro de recreo su sentimiento y escribía en una esquina su nombre junto a un te quiero…

29.5.10

Instantez


No es otra tonta novela de amor, tampoco una autobiografía sufrida, es un millón de historias detrás de un silencio, silencio que esconde un millón de momentos que vienen de prisa y se van, horas que no se escriben en un verso, mil juegos prohibidos para adultos, ya que ambos parecíamos niños, violentos latidos, su pecho y mi pecho mas juntos que nunca gritando al borde del cielo, te quiero!


Las rosas…que en algún momento me fuiste de gran ayuda, no por la cantidad, ni por el detalle, si no por el significado que guarda cada una de ellas, momentos perdidos y vividos como ninguno, solo él y ella, vivieron momentos que no comprenderías. Podrán mofarse de la vida, pero no de la mía, vida que pase con ella. El silencio será su nombre porque con recelo lo escondo, ante los ojos de todos, pero algún día soplaré a los cuatro vientos que han pasado más de 2 años y con mucho orgullo gritaré su nombre y que aún te quiero.



Han pasado más de 2 años cuando pude entregar una rosa a la mujer querida, que toda marchita padeció y después varios años resurgió de las cenizas como un ave fénix, con un vuelvo al estilo cóndor de los andes. Más solo palabras quiero escribir para ti y para mí, y con un abrazo quiero cerrar, ya que tu abrazo consume mí tiempo y en ti yo quiero descansar…



¿Descansar? ¿Para que descansar?, tal vez para soñar, soñar con su sonrisa, con el olor de su cabello, con la fragancia que destila su piel o para robarle un beso, un beso que al despertar, extrañaras, y solo es un sueño, imagínate hubiera sido un beso intenso, esos besos que solo se dan en noches luna llena, con un cielo despejado y montón de estrellas, estrellas que direccionan toda su brillantes, a esos adultos que juegan a ser niños…y todo fue un sueño…



Hoy les contaré historias que no entenderían, no por complejas, sino por intensas, momentos intensos, que algún momento de sus vidas, las vivieron y que la recuerdan con una sonrisa picara, ya sea en el carro, en tu cama o sentado en tu sofá con una laptop, escribiendo mil historias de momentos compartidos como las que yo hago para ti.